"...cuando terminan la jornada de trabajo, los proletarios solo piensan en descansar, y en meterse en la cama temprano. Quienes ocpuan sus lugares en las reuniones son los pequeños burgueses..." (1969: 97)
"...la organización es el arma de los débiles en su lucha contra los fuertes" (1969: 67)
" La mayoría de los miembros es tan indiferente a la organización como lo es la mayoría de los electores al parlamento" (1969, 96)
"En un principio los lideres surgen espontaneamente, sus funciones son accesorias y gratuitas. Pronto, sin embargo, se hacen lideres porfesionales y en esta segunda etapa del desarrollo son estables e inamovibles" (1969, 189)
Incluye un comentario en relación a estas frases de Michels y su aplicabilidad en la actualidad en determinados contextos
Robert Michels es otro personaje que junto con Mosca Y Pareto, contribuye a la formación del pensamiento elitista clásico. Sus aportaciones son mas modernas e incluso algunos autores le excluyen del grupo de autores “elitistas clásicos”. Sin embargo, tal y como refleja Mª Luz Moran (1993 : 175), fueron los estudios sobre los fenómenos de la organización en el seno de los partidos políticos obreros lo que le llevó a compartir las tesis elitistas y a postular la existencia de una única ley (la famosa ley de hierro / bronce de la oligarquía) de evolución de las sociedades que da lugar a una visión cíclica de la historia (similar a la propuesta por sus antecesores, Pareto y Mosca) .
Los fragmentos de Michels que nos proponen comentar se refieren a tres temas relacionados pero distintos, en concreto son , el papel político de las masas, la importancia de la organización para la acción colectiva y de la inevitable ( según el autor) responsabilidad técnica de liderazgo.
Desgranemos tema a tema; en cuanto al papel político de las masas ( citas primera y tercera), la opinión de Michels es bastante pesimista, cree que la masa ciudadana, en general no se interesa por la vida política de su país, apatía que refleja con mas intensidad en las áreas rurales que en la urbanas. Tal y como refleja la primera cita, el egoísmo y el individualismo es una de las causas de ese abandono voluntario del derecho a la participación el la vida pública. La participación en política, por tanto, a causa de esa falta de interés, es minoritaria. No solo eso sino que dentro de las organizaciones partidistas se reproduce ese esquema de comportamiento de forma que son solo unos pocos los que toman las decisiones importantes, tal y como dice Michels ( 1969: 97), el poder efectivo está aquí en razón inversa del numero de quienes lo ejercen (...) la mayoría esta encantada de encontrar personas que se tomen la molestia de atender las cuestiones. Es mas, la masa desinteresada ( de las organizaciones y el público en general) , necesita de esa minoría de lideres que les orienten y les guíen; es decir, nuestro autor retrata una masa apolítica, apática, egoísta, agradecida y dependiente. Ciertamente, es una visión muy negativa de la actitud de la sociedad; si, el ritmo de vida actual implica desatender parcelas de nuestras vidas, es difícil compaginar las múltiples actividades cotidianas, sin embargo, el problema de la apatía política no puede vincularse exclusivamente a una falta de tiempo de ocio o al excesivo estrés cotidiano. Es cierto que sin tener cubiertas las necesidades básicas, las prioridades se centran en lograr su satisfacción; así se ha explicado la mayor apatía política en las áreas rurales que en las urbanas. Pero por otra parte la concentración de personas en igualdad de condiciones en los centros de trabajo industriales fue uno de los factores desencadenantes del movimiento obrero. Lo que se intenta decir es que la sociedad está viva, es dinámica, responde y actúa en determinadas circunstancias. No es inerte, no está muerta. Bien, reconocemos su comodidad y su cierto adormecimiento y también cierto desprecio hacia los factores políticos (¿cuántas veces se habrá escuchado la típica frase de “todos son iguales”?, en referencia a los partidos políticos), sin embargo las movilizaciones sociales están a la orden del día, el problema principal reside en que en la actual sociedad de la información, al final, “tanta información provoca desinformación”, y mas que desconocimiento, lo que causa es desorientación. La movilidad existe pero el bombardeo informativo hace que muchas de esas actividades se manifiesten como simples anécdotas en periodos temporales concretos, al final, acaban olvidándose. Es necesaria una constante y permanente actividad para calar en el fondo de la opinión pública, ello requiere muchos esfuerzos tanto temporales como económicos. La “masa social” tiene resortes que le hacen actuar en política, pero quizás los mecanismos necesarios para ello son mas difíciles de encontrar.
Los otros dos temas, el de la importancia de la organización para la acción colectiva y de laresponsabilidad técnica de liderazgo, ambas se vinculan y dan forma a la ley de hierro de la oligarquía, la que le dio fama a nuestro autor. MIchels bebe de fuentes weberianas y considera que toda organización es consistancial a la sociedad en la que vive, es mas, afirma taxativamente que la organización es el único medio para llevar a cabo acciones colectivas; poniendo ejemplos asociados a la lucha obrera, reconoce que la importancia y la influencia de la clase trabajadora es proporcional a su fuerza númerica pero que la coordinación y la representación de esa fuerza es indispensable para la lucha política (Michels, 1969: 68). Dada esa esa necesidad de la vida organizativa y asumiendo que toda organización requiere el dominio de una minoría llega a la coclusión similar a la del resto de los clásicos de que "Toda representación partidaria representa un poder oligarquico fundado sobre una base democrática" ( Extraido de Mª Luz Moran, 1993: 177). En definitiva, niega la posibilidad de toda forma democrática pues las formas oligarquicas son consustanciales a toda organización. Oligarquía en las organizaciones cuya causa principal es la indispensabilidad técnica del liderazgo ( Michels, 1969: 188). El poder de liderazgo se basa en la monopolización de los conocimientos técnicos adquiridos que posibilitan el buen funcionamiento de la organización. El resultado es que se produce un desplazamiento de los objetivos a lograr, la organización deja de ser el medio para conseguirlos y pasa a ser el principal fin a mantener; tal y como cita Michels, si los "los lideres surgen espontaneamente pero se hacen profesionales y sus funciones serán estables e inamovibles "( 969: 189). Esta tendencia que para Michels es inivitable y la negación de la democracia representativa es lo que le acerca a los clásicos como Pareto o Mosca.
Los fragmentos de Michels que nos proponen comentar se refieren a tres temas relacionados pero distintos, en concreto son , el papel político de las masas, la importancia de la organización para la acción colectiva y de la inevitable ( según el autor) responsabilidad técnica de liderazgo.
Desgranemos tema a tema; en cuanto al papel político de las masas ( citas primera y tercera), la opinión de Michels es bastante pesimista, cree que la masa ciudadana, en general no se interesa por la vida política de su país, apatía que refleja con mas intensidad en las áreas rurales que en la urbanas. Tal y como refleja la primera cita, el egoísmo y el individualismo es una de las causas de ese abandono voluntario del derecho a la participación el la vida pública. La participación en política, por tanto, a causa de esa falta de interés, es minoritaria. No solo eso sino que dentro de las organizaciones partidistas se reproduce ese esquema de comportamiento de forma que son solo unos pocos los que toman las decisiones importantes, tal y como dice Michels ( 1969: 97), el poder efectivo está aquí en razón inversa del numero de quienes lo ejercen (...) la mayoría esta encantada de encontrar personas que se tomen la molestia de atender las cuestiones. Es mas, la masa desinteresada ( de las organizaciones y el público en general) , necesita de esa minoría de lideres que les orienten y les guíen; es decir, nuestro autor retrata una masa apolítica, apática, egoísta, agradecida y dependiente. Ciertamente, es una visión muy negativa de la actitud de la sociedad; si, el ritmo de vida actual implica desatender parcelas de nuestras vidas, es difícil compaginar las múltiples actividades cotidianas, sin embargo, el problema de la apatía política no puede vincularse exclusivamente a una falta de tiempo de ocio o al excesivo estrés cotidiano. Es cierto que sin tener cubiertas las necesidades básicas, las prioridades se centran en lograr su satisfacción; así se ha explicado la mayor apatía política en las áreas rurales que en las urbanas. Pero por otra parte la concentración de personas en igualdad de condiciones en los centros de trabajo industriales fue uno de los factores desencadenantes del movimiento obrero. Lo que se intenta decir es que la sociedad está viva, es dinámica, responde y actúa en determinadas circunstancias. No es inerte, no está muerta. Bien, reconocemos su comodidad y su cierto adormecimiento y también cierto desprecio hacia los factores políticos (¿cuántas veces se habrá escuchado la típica frase de “todos son iguales”?, en referencia a los partidos políticos), sin embargo las movilizaciones sociales están a la orden del día, el problema principal reside en que en la actual sociedad de la información, al final, “tanta información provoca desinformación”, y mas que desconocimiento, lo que causa es desorientación. La movilidad existe pero el bombardeo informativo hace que muchas de esas actividades se manifiesten como simples anécdotas en periodos temporales concretos, al final, acaban olvidándose. Es necesaria una constante y permanente actividad para calar en el fondo de la opinión pública, ello requiere muchos esfuerzos tanto temporales como económicos. La “masa social” tiene resortes que le hacen actuar en política, pero quizás los mecanismos necesarios para ello son mas difíciles de encontrar.
Los otros dos temas, el de la importancia de la organización para la acción colectiva y de laresponsabilidad técnica de liderazgo, ambas se vinculan y dan forma a la ley de hierro de la oligarquía, la que le dio fama a nuestro autor. MIchels bebe de fuentes weberianas y considera que toda organización es consistancial a la sociedad en la que vive, es mas, afirma taxativamente que la organización es el único medio para llevar a cabo acciones colectivas; poniendo ejemplos asociados a la lucha obrera, reconoce que la importancia y la influencia de la clase trabajadora es proporcional a su fuerza númerica pero que la coordinación y la representación de esa fuerza es indispensable para la lucha política (Michels, 1969: 68). Dada esa esa necesidad de la vida organizativa y asumiendo que toda organización requiere el dominio de una minoría llega a la coclusión similar a la del resto de los clásicos de que "Toda representación partidaria representa un poder oligarquico fundado sobre una base democrática" ( Extraido de Mª Luz Moran, 1993: 177). En definitiva, niega la posibilidad de toda forma democrática pues las formas oligarquicas son consustanciales a toda organización. Oligarquía en las organizaciones cuya causa principal es la indispensabilidad técnica del liderazgo ( Michels, 1969: 188). El poder de liderazgo se basa en la monopolización de los conocimientos técnicos adquiridos que posibilitan el buen funcionamiento de la organización. El resultado es que se produce un desplazamiento de los objetivos a lograr, la organización deja de ser el medio para conseguirlos y pasa a ser el principal fin a mantener; tal y como cita Michels, si los "los lideres surgen espontaneamente pero se hacen profesionales y sus funciones serán estables e inamovibles "( 969: 189). Esta tendencia que para Michels es inivitable y la negación de la democracia representativa es lo que le acerca a los clásicos como Pareto o Mosca.
No creo que nadie discrepe que para un individuo es dificil lograr que sus requimientos sean atendidos de forma personal ante las instituciones públicas. También es asumible que para actuar colectivamente las organizaciones son necesarias, ni siquiera todos los pocos atenienses ciudadanos estaban capacitados para votar al únisono ciertas medidas de importancia política. Solo unos pocos representantes estaban capacitados para ello. Esta demostrada la viabilidad de las organizaciones para la accion colectiva, sin ellas, la vida sería mucho mas complicada, y en este punto parece cierta la opinión de MIchels. Ahora bien, que sea la única forma de acción colectiva es mas dudoso. Toda acción requiere un minimo de organización y coherencia, con todo, pueden exisit formas de organización mas laxas que las de los partidos políticos ( la única forma de organización que contemplo y estudió Michels). Sin discutir la eficacia política que puedan alcanzar las distintas formas de acción coelctiva, los movimientos sociales son un buen ejemplo de como alcanzar diversas metas sociales , políticas, económicas... (etc) donde los principios organizativos no son tan fuerte como en los partidos políticos, o donde, por lo menos, no se premia tanto esa especialización profesional que conlleva la dificil renovación y la perpetuación de esas "minoría profesionalizas y dirigentes". No se pretende negar el los comportamientos desviados de ciertas formas de acción colectiva, pero la visión de MiIchels es parcialmente acertada, pero reduccionista. Los partidos políticos no son el único foro de participación ciudadana, existen mas canales.
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